SOBRE MÍ
Bella González
Instructora de Chi Kung - Tai Chi y Terapeuta de Flores de Bach.
Certificada como profesora de Chi Kung por la Escuela Zoreda en colaboración con el Instituto Internacional del Deporte y Ciencias Aplicadas y la Asociación Española de Chi Kung de Lohan.
Practitioner registrada en el Centro Bach de Inglaterra con el número ESP-2018-0117G
MI HISTORIA
“Deja que la belleza de lo que amas sea lo que haces.” Rumi
Desde niña siempre pensé que éramos algo más que lo que el espejo nos reflejaba. Entonces no sabía definirlo y pasaron muchos años sin que yo pudiera siquiera entender eso que yo intuía, que somos energía, ahora la ciencia ya lo dice y lo ha demostrado.
Hace unos 30 años de la mano de mi maestro Xiao Ping conocí el Tai Chi. El me sugirió que yo debería dedicarme a enseñar Tai Chi, pero la vida me llevó por otros derroteros fuera de mi ciudad.
Hubo una experiencia en mi vida a los 50 años que me dio la vuelta del revés y me hizo preguntarme ¿Qué vas a hacer con tu vida, Bella? ¿Para qué estás aquí? A mí siempre me ha gustado ayudar y hacer que las personas se sintieran bien. De hecho siempre me decían que estar a mi lado les daba paz y que mi energía les confortaba. Así que decidí dedicarme a eso, a que las personas se sintieran mejor emocionalmente y busqué cómo hacerlo mejor y de una forma profesional.
Como me apasionaba el trabajo con las energías, en ese momento ya era consciente y sabía que somos energía, encontré las Flores de Bach y me formé en el Centro Bach de Inglaterra obteniendo mi titulación de Practitioner de Flores de Bach.
Mientras todo esto ocurría yo buscaba un maestro de Tai Chi porque esta disciplina me apasiona, intenté con muchos pero ninguno me daba las enseñanzas desde los principios y fundamentos que sostienen la práctica del Tai Chi. Al final lo encontré, Aleix Zoreda, y entré en su escuela, la Escuela Zoreda y con ella descubrí el Chi Kung.
Recordé las palabras de mi primer maestro “Bella, tienes que ser profesora de Tai Chi”. Así que muchos años más tarde pero seguí su indicación y me formé para profesora de Chi Kung con mi maestro Aleix Zoreda.
Así que inicié mi camino de servicio, mi misión en esta vida, a ayudar a que las personas se sientan mejor con estas maravillosas herramientas, las cuales me han ayudado a evolucionar y a encontrarme a mí misma, el Chi Kung, el Tai Chi y las Flores de Bach.
Desde aquí mi más profundo agradecimiento a mis tres Maestros, Xiao Ping, Aleix Zoreda y el Dr. Edward Bach.
Amo lo que hago y sigo formándome y aprendiendo de mis maestros, de cursos y formaciones, pero también de la vida y de las personas que están conmigo en mi camino.
Para mí es un regalo de la vida poder trabajar de lo que amo y poder compartirlo con los demás y estoy convencida de que estamos creando un mundo mejor y este es mi granito de arena en esa misión.
También quiero dar gracias al Taoísmo que con su filosofía he aprendido a vivir, practicando el Wu Wei.
El Wu Wei me ha enseñado a vivir en la armonía del ser, a permitir que la intención divina guíe mis acciones, a actuar desde la quietud interior y fluir con la energía universal para manifestar sin esfuerzo.
Misión
Acompañar a las personas en su camino hacia el bienestar físico y el equilibrio emocional a través del Chi Kung, del Tai Chi y de la Terapia de Flores de Bach y construir una comunidad consciente, saludable y solidaria para todas las edades.
Promover el bienestar integral creando un espacio de sanación y crecimiento personal donde reconectar con la energía esencial y potenciar la salud física y emocional.
Brindar un espacio seguro y acogedor donde las personas puedan explorar su crecimiento personal, sanar heridas emocionales y descubrir su mejor versión.
Acompañar a quienes buscan sanación y autoconocimiento, ofreciendo apoyo, empatía y herramientas que faciliten su proceso de transformación.
Fomentar un ambiente de respeto, amor propio y autenticidad, ayudando a las personas a reconectar con su esencia y vivir con plenitud.
Empoderar a cada individuo en su camino hacia la sanación y el bienestar emocional, promoviendo el autoconocimiento y la autoaceptación.
Crear una comunidad acogedora donde cada persona se sienta parte de una familia, acompañada y acogida.
Busco que nadie esté solo, promoviendo conexiones genuinas, cuidado mutuo y crecimiento personal dentro de un entorno seguro y colaborativo.
Visión
Creo en el poder del Ser Humano para transformar vidas si realmente toman la decisión de hacerlo. Mi visión es ser un puente que ayude a las personas a reconectar con su esencia, sanando bloqueos emocionales y fortaleciendo su bienestar físico y emocional a través del Chi Kung, Tai Chi y la Terapia de Flores de Bach.
Aspiro a crear un espacio de armonía, crecimiento y autoconocimiento, donde cada individuo pueda descubrir su propia fuerza interior y vivir con plenitud, paz y vitalidad. Mi deseo es acompañar a cada persona en su camino hacia una vida más consciente, saludable y llena de energía positiva.
Creo que cuidando nuestra energía esencial cuidamos nuestra salud y equilibrio emocional, aprendemos a amarnos incondicionalmente, a ser nosotros mismos, a brillar tal cual somos y a fluir con la vida.
Mi visión es construir una comunidad vibrante y solidaria donde cada persona se sienta bienvenida, escuchada y acompañada en su camino hacia el bienestar integral. A través de Chi kung, Tai Chi, y las Flores de Bach, aspiro a crear un espacio de aprendizaje colaborativo, respeto mutuo y crecimiento compartido, donde la diversidad se valore como fortaleza.
Busco conectar a individuos de todas las edades y orígenes para cultivar salud física, equilibrio emocional y claridad mental, fomentando hábitos sostenibles y una vida más consciente.
Trabajo para que la práctica diaria se convierta en una red de apoyo, intercambio de conocimiento y responsabilidad hacia uno mismo y la comunidad, promoviendo acciones solidarias y una cultura de cuidado mutuo.
Valores
La empatía, la honestidad, la confidencialidad, la paciencia, la dedicación y el compromiso con el bienestar de quienes acompaño en su proceso. Ofrezco un espacio seguro de respeto por la individualidad y una actitud de apoyo y comprensión.
Salud integral: promover el bienestar físico, mental y emocional para equilibrar emociones y apoyar la sanación.
Adaptabilidad: programas para todas las edades y niveles, con atención a las necesidades individuales y a la respuesta emocional.
Respeto y armonía: ambiente inclusivo y colaborativo que valora la diversidad de personas y experiencias.
Disciplina consciente: aprendizaje con constancia, paciencia y la toma de consciencia emocional.
Calidad y seguridad: enseñanza profesional, técnicas seguras y progresión gradual, integrando criterios de seguridad.
Preparación para la vida diaria: herramientas prácticas para manejo del estrés, equilibrio emocional, claridad mental y presencia.
Comunidad y apoyo: espacio de confianza, aprendizaje colaborativo y crecimiento personal compartido.
Integridad y ética: confidencialidad, consentimiento informado y respeto por las decisiones del alumnado y de las personas que reciben terapia.
