En un pueblo de Japón llamado Okinawa se encuentra las personas más longevas de nuestra Tierra y esto se debe a su filosofía de vida. Todos tienen “una razón de vivir o “una razón de ser”, todos tienen un Ikigai. Encontrarlo requiere de una búsqueda en uno mismo, muy en nuestro interior y a veces prolongada en el tiempo, pero si la hacemos al final podemos encontrarla.
En esto se basa principalmente el Negocio Consciente, es hacer lo que amas y que además eres bueno en ello, por supuesto que lo necesite el mundo y seguro que te pueden pagar por ello. Se puede resumir en estas cuatro palabras que si van unidas nos llevan a la salud, felicidad y plenitud:
Misión, Pasión, Profesión y Vocación.
En este mundo actual, en esta sociedad materialista pocas personas se dedican a su Misión-Pasión. Debido a las necesidades que nos creemos tener nos dedicamos a trabajar sólo con la única finalidad de obtener ingresos y esto no está mal siempre que nuestro bienestar emocional sea bueno, aunque es muy difícil estar plenos y satisfechos así.
Lo cierto es que nos parece impensable trabajar de lo que amamos y de lo que nos resulta fácil hacer cobrando por ese trabajo. Nos han enseñado a que solo es trabajo lo que requiere un gran esfuerzo, es una de las creencias colectivas más dañinas de este mundo. El goce y el sentido de realización no se cobra, solo el trabajo que nos machaca día a día. Entonces nos quedamos en la zona de confort que nos limita la incertidumbre pero que nos deja una sensación profunda de vacío. Si, trabajamos pero a la vez en lo más profundo nos sentimos inútiles, puesto que el trabajo se reduce a la nomina a final de mes, sin más.
El nuevo modelo de negocio que cada vez más personas se inician en él , el negocio consciente, como primer y ineludible condición es que ames lo que vayas hacer, sino es así, al final será solo un trabajo nutritivo. Segundo que sea tu Misión-Pasión, que te levantes por la mañana deseando empezar el día para entrar en la actividad diaria. Tercero que con tu trabajo sirvas a las personas y ayudes a mejorar este mundo. Esto supone tener un propósito de vida, un propósito superior. Da igual que fabriques bicicletas, si esté es tu propósito cobrarás por ello, pero tu principal ilusión será el ver como tus clientes dan grandes paseos con tus bicicletas por el campo y sentir que los haces así felices.
El negocio consciente requiere que ames lo que haces día a día, aunque haya alguna actividad en tu pasión que sea necesaria y que no te guste tanto. Cuando piensas en la felicidad de tus clientes eso hace que sean más llevaderas. Requiere también que reconozcas tus dones y talentos, que los entrenes y los desarrolles. En definitiva que seas consciente de lo que tienes para aportar al mundo y que creas en ti.
Muy importante en este modelo de negocio que sirvas a los demás de corazón, con amor, esa es la clave del éxito. Esto conlleva que nuestro nivel de conciencia sea cada vez más elevado, así se eleva nuestro trabajo. Presencia, conciencia y confianza, abrazando los retos y conflictos del camino y vivirlos como oportunidades de aprendizaje, no solo profesional-laboral sino de nuestra propia vida personal.
Honestidad, integridad y generosidad son las claves para que el crecimiento de nuestra empresa o negocio prosperen. Esto lleva a tres premisas esenciales en este nuevo paradigma de negocio:
- Espíritu servicio
- Un fin: mejorar la vida de las personas
- Conseguir beneficios.
Trabajar en lo que amo con mis dones y talentos, saber que este mundo necesita de mis servicios y que me van a pagar por ello, es la nueva forma de vivir. Quizás creas que esto no es posible, pero cada vez más personas llevan este camino y es el camino que puede cambiar el mundo. Cuando estás en Propósito y Misión, el vacío desaparece y sabes que haces es lo que tienes que hacer. La vida se vuelve fluida y la lucha desaparece, te instalas en el presente y aunque esperes resultados a medio, largo plazo económicos , el resultado más satisfactorio es el trabajo diario que te llena por completo. Y cuando vives en está felicidad y satisfacción cotidiana la vida te devuelve toda la prosperidad y abundancia que tu necesitas.
Quizás lo más difícil de todo es encontrar esa Misión, pero si buscamos en nuestras pasiones aunque sean de ocio, seguro que la encontramos. Una buena táctica es observar que dones y talentos tenemos, aunque nos parezcan muy inútiles, seguro que alguien necesitará que tu lo pongas en marcha.
Deja que tu entusiasmo, que significa llevar a Dios dentro, se manifieste. Cuando vivimos desde el entusiasmo es inevitable el éxito, solo hay que ponerle fe, perseverancia y constancia. Ya sabes que según la ley de la Atracción en lo que te enfocas se expande, enfócate en tu misión. Si escuchas a tu entusiasmo y le dejas que te guíe desaparecerá el vacío interior que sufres. Déjate llevar por la brújula interior que te indica tu camino y acuérdate que “ser” es más importante que “hacer”.

